Bayona: el lóbrego y misterioso Callejón de las Siete Esquinas

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La semana pasada estuve en la Villa del Descubrimiento y allí pude recorrer uno de los lugares que más me fascinan de esa población costera: el Camino Entrehuertas (Camiño Entrehortas, en gallego).

También conocido como Callejón de las Siete Esquinas o de las Siete Curvas, es un lóbrego y sinuoso camino de 140 metros de largo y apenas un metro de ancho en sus tramos más estrechos. Une la calle Diego Carmona, en el casco viejo de Bayona, y la calle Carabela La Pinta, junto al Mercado Municipal, ya en la zona nueva. El callejón corre paralelo al elevado muro de piedra que cierra el extremo meridional del Convento de las Dominicas, construido en el siglo XVI en lo que entonces eran las afueras de la villa. Los nombres que recibe este callejón se deben, por una parte, a que discurría entre la huerta de las Dominicas y las que había al otro lado (hoy se erige allí una urbanización), y por otra parte, a que de su principio hasta su fin el camino zigzaguea entre siete esquinas, como podéis ver en esta foto aérea de Google Maps:

 

Cuando lo crucé por primera vez, hace ya muchos años, no estaba como ahora. El camino no disponía de luz, por lo que si te adentrabas por él de noche tenías que ir a tientas o llevarte una linterna, pues era como recorrer las Minas de Moria. Entonces tenía el suelo de tierra, y cada vez que llovía se encharcaba bastante. Atravesarlo era una fascinante aventura.

En julio de 2010 el camino estrenó su actual imagen. El Ayuntamiento de Bayona invirtió 50.000 euros en pavimentarlo e iluminarlo, situando las luces en el suelo, lo cual me parece un acierto, pues lo hace más transitable pero respeta el aire misterioso que ha tenido siempre ese lugar (que está asociado a algunas leyendas como la que contaba Julio E. Villarino en su blog en marzo del año pasado). Podéis ver el recorrido completo del callejón en la siguiente galería de fotos:

GALERÍA

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