Héleno


En la mitología griega, Héleno es uno de los hijos de los reyes de Troya, Príamo y Hécuba. Héleno es el hermano gemelo de Casandra y, como a ella, la tradición le atribuye dotes proféticas. Durante la guerra de Troya, luchó valientemente junto a su hermano Héctor. Sin embargo, tras la muerte de Paris se retiró del combate; pues se sintió defraudado al no ser elegido para suceder a Paris como esposo de Helena. En este momento, tiene lugar quizá el episodio más destacado del mito de Héleno. Este episodio es el del oráculo en el que Héleno vaticina las condiciones impuestas por los dioses para que sea posible la victoria del bando griego. Después de la toma de Troya, Héleno es uno de los pocos troyanos que sobreviven a la derrota. Varias son las versiones sobre sus aventuras a partir de este momento. Pero, generalmente, la tradición sitúa a Héleno en el Epiro. Allí le evocará la Eneida cuando el héroe del poema de Virgilio visite su reino en el Epiro.

Hecuba

Hécuba

 

Mito

El mito de Héleno, al igual que el de su hermana Casandra, destaca fundamentalmente por sus dotes proféticas. En este sentido, los troyanos Héleno y Casandra ocupan una funcionalidad paralela en el ciclo a la de Calcante en el bando griego. El episodio más destacado de la leyenda de Héleno es el del oráculo emitido a los griegos, en el que se revelan las condiciones para que pueda producirse la victoria del bando griego sobre el troyano. Ciertas versiones de la tradición han intentado mitigar el carácter de traidor que imprime al personaje este capítulo. Por ello, existen tradiciones que eluden el episodio.

Genealogía de Héleno

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Héleno era hijo de Príamo y Hécuba, los reyes de Troya durante la guerra narrada en la Ilíada. La ascendencia de Hécuba es uno de los temas más controvertidos de la mitología griega. Existen dos versiones en cuanto a su procedencia. La primera considera a la madre de Héleno procedente de Frigia, al oeste del Asia Menor. La segunda propone un origen tracio para Hécuba. El padre de Héleno, Príamo, era hijo de Laomedonte, rey de Troya. Príamo, bajo el nombre de Podarces, había sido el único, junto a su hermana Hesíone, superviviente a la invasión de la ciudad por Heracles y sus compañeros.

En cuanto a los hermanos de Héleno, el número de hijos de Príamo y Hécuba varía según las tradiciones. Todas coinciden en considerar una larguísima descendencia para la pareja regente en Troya. Apolodoro testimonia catorce hijos, mientras que Eurípides incrementa esta cantidad al número de cincuenta hijos. Héctor era el hermano mayor de Héleno. El siguiente era Paris, responsable del rapto de Helena que habría de provocar la guerra de Troya. Otros hermanos varones de Héleno serían Deífobo, que se desposaría con Helena a la muerte de Paris, Polites, Pamón, Hipónoo, Ántifo, Polidoro. El hermano menor era Troilo que moriría a manos de Aquiles. Entre las hermanas destacarían Creúsa, que sería la mujer de Eneas, Políxena, que cautivó el corazón de Aquiles, y Casandra, su hermana gemela. Sin embargo, en el momento en el que Troya era tomada por los griegos, Héleno había perdido a casi todos sus hermanos.

En lo que respecta a la descendencia de Héleno, la tradición le atribuye un hijo, Cestrino. Cestrino era hijo de Héleno y Andrómaca, la esposa de Héctor, con la que Héleno se uniría a la muerte de Neoptólemo.

La leyenda sobre el don profético de Héleno

Existe una leyenda que justifica el don profético concedido por los dioses a Héleno y a su hermana gemela, Casandra. Cuenta la leyenda que los padres de Héleno y Casandra celebraron una fiesta en el templo de Apolo Timbreo para conmemorar el nacimiento de sus hijos. Cuando la ceremonia hubo terminado, Hécuba y Príamo se marcharon junto a los invitados y olvidaron a los recién nacidos en el templo. A la mañana siguiente, descubrieron su descuido y volvieron al templo para recoger a sus hijos. Allí encontraron a los recién nacidos dormidos. Mientras ellos dormían, dos serpientes estaban purificándolos. Para ello, las serpientes rozaban con la lengua cada uno de los órganos de sus sentidos. Ante los gritos de pavor proferidos por los padres, las serpientes se retiraron. Se dirigieron hacia un laurel sagrado que allí se encontraba. Esta es la razón por la que los pequeños habrían de poseer dotes adivinatorias a lo largo de su vida, pues, gracias a esta purificación, los sentidos de los gemelos habrían despertaron a la visión de la voluntad de los dioses.

Sin embargo, otros mitógrafos suponen que Casandra habría adquirido las dotes adivinatorias como consecuencia de su relación amorosa con Apolo. En este sentido, la tradición también considera una relación privilegiada entre Héleno y Apolo. De hecho, se dice que el arco de marfil con el que Héleno hirió a Aquiles había pertenecido a Apolo.

Generalmente, a Héleno se le atribuye la capacidad de comunicación con el orden sagrado mediante la interpretación de los signos de la realidad (como el vuelo de las aves). Mientras que a Casandra se le asigna la capacidad de descifrar los designios divinos mediante la posesión divina (o manía).

Héleno en la guerra de Troya

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Como hijo de Príamo, Héleno participa en la guerra de Troya a favor del bando troyano. Combate valientemente, junto a sus hermanos, durante la primera parte de la contienda. Después de la muerte de su hermano Héctor, Héleno sustituye al héroe troyano en el mando de las tropas. Sin embargo, la muerte de Paris desencadena una serie de acontecimientos que alejan a Héleno de su familia. A partir de este momento, las circunstancias le situarán más cerca del bando griego. Capturado por los griegos, se verá obligado a predecir las condiciones de su victoria. Este hecho le valdría la vida después de la toma de la ciudad, a manos del enemigo.

La retirada de Héleno en la guerra de Troya

Tras la muerte de Paris, Héleno pretende conseguir la mano de su viuda, Helena. Otros dos hermanos suyos, Deífobo e Idomeneo, comparten con él el deseo de casarse con la viuda. Príamo decide conceder la mano de Helena al más valiente. Resulta vencedor Deífobo y Héleno se enfurece, pues considera que él debía tener preferencia por ser mayor que su hermano. Héleno abandona la ciudadela. Comunica su intención de retirarse del combate y se refugia en el monte Ida. Allí será donde Ulises y sus hombres acudirán a apresarle tras la predicción del adivino Calcante.

El oráculo de Héleno sobre la victoria griega.

Calcante predijo a los griegos que debían capturar a Héleno. Únicamente Héleno podría interpretar las condiciones necesarias para la victoria definitiva de los griegos sobre los troyanos. Los jefes griegos encargaron a Ulises esta embajada.

Ulises partió en busca de Héleno. Se adentró en los bosques del monte Ida y consiguió que Héleno emitiera su oráculo. Las fuentes discrepan sobre las razones por las que Héleno cedió a la presión de Ulises. Para unos, Héleno fue persuadido por la fuerza. Para otros, el soborno le sirvió de acicate al adivino. El caso es que el oráculo de Héleno sería decisivo para la victoria griega. Por esta razón, hay mitógrafos que dudan de su fidelidad. E, incluso, algunos atribuyen a Héleno el artificio del caballo de madera para adentrarse en la ciudadela.

Héleno transmitió la voluntad de los dioses. Las condiciones que debía cumplir el pueblo griego para la victoria eran cuatro. La primera exigía que los restos de Pélope permanecieran en posesión de los griegos. La segunda invitaba a los griegos a sustraer el Paladio de Troya. La tercera era la que recomendaba la participación de Neoptólemo en el combate, sin cuya aportación no sería posible la toma de Troya. Y la cuarta señalaba la necesidad del retorno a las filas griegas de Filoctetes que portaba las armas de Heracles.

La emisión de este oráculo, tan favorable, unido a su actitud frente a los griegos le sirvieron a Héleno de salvoconducto una vez que los griegos se apoderaron de Troya.

Héleno después de la guerra de Troya

Existen varias versiones sobre el destino de Héleno tras la toma de Troya. Según ciertas fuentes, Héleno es capturado por el bando griego. Según otras fuentes, Héleno es liberado e, incluso, recibe una recompensa por sus servicios al ejército griego. La primera de ellas relaciona a Héleno con la muerte de Hécuba. La segunda vincula el mito de Héleno con el mito de Neoptólemo. Ambas ponen en conexión el destino de Héleno con el destino de Andrómaca, la viuda de Héctor.

La recompensa de Héleno

Según esta tradición, Héleno fue liberado tras la toma de Troya. Recibió como recompensa un lote de cautivos. Entre ellos, se encontraban: su hermana Casandra, su madre Hécuba y su cuñada Andrómaca. Héleno parte de Troya acompañado por un grupo de hombres y mujeres de la ciudad. Se dirigen hacia el Quersoneso tracio y se establecen allí. Una vez establecidos, muere Hécuba. Héleno erigió una tumba con el nombre de “La Tumba de la Perra”, pues su madre se había convertido en este animal.

Héleno prisionero de Neoptólemo

Según esta otra tradición, Héleno forma parte del lote de prisioneros concedido como botín de guerra a Neoptólemo, el hijo de Aquiles. Le acompaña Andrómaca, que también forma parte del botín de Neoptólemo. La habilidad y el buen hacer de Héleno le servirían para ganarse la confianza de Neoptólemo. Se cuenta que fue él quien aconsejó al hijo de Aquiles que no se embarcase, como el resto de los griegos. Gracias a este consejo, Neoptólemo emprendió el regreso por vía terrestre y se salvó de la catástrofe griega. La amistad entre Héleno y Neoptólemo llegó hasta tal punto que, una vez muerto Neoptólemo, Héleno heredó su reino. Andrómaca, que había estado casada con Neoptólemo, se unió a Héleno. De su unión nacería Cestrino. A la muerte de Héleno, el hijo de Neoptólemo, Moloso, heredaría el trono por voluntad del difunto.

Héleno en el Epiro

Son varias las noticias que nos sitúan a Héleno en el Epiro después de la toma de Troya. El mito de Caón atribuye a Héleno la fundación de Caonia. Héleno habría otorgado a la ciudad el nombre de Caón en memoria de éste, que ciertas fuentes reconocen como su hermano o su amigo. También otros asentamientos se consideran fundados por el troyano, como Butrotis o Ilión.

Por otra parte, una tradición tardía supone que Héleno había partido de Troya antes de la derrota. En esta versión Héleno no habría sido apresado por los griegos. Con el consentimiento de Príamo y acompañado de algunos hombres, se asentaría en el país de los molosos y establecería allí su gobierno.

Temas relacionados

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Bibliografía

DIEL, P. El simbolismo en la mitología griega. (Barcelona: Labor, 1985)
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A. I. Espejo Madrigal

Fuente: http://www.lahistoriaconmapas.com/historia/historia2/biografia-de-heleno-mitologia/

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