Calixto III (Papa número 209 de la Iglesia católica) …

Nacido en Játiva (Valencia) el 31 de diciembre de 1378 y muerto en Roma el 6 de agosto de 1458, accedió a la silla pontificia en abril del año 1455, como sucesor de Nicolás V. Hijo de Domingo y Francina, nacido en la Torre de Canals, atalaya en la que habitaba su familia -rama secundaria de los Borja valencianos-, fue bautizado con el nombre de Alfonso de Borja en la parroquia de Játiva.

De los orígenes a la corte de Alfonso V

Cursó estudios de Leyes en Zaragoza, pasando posteriormente a Lérida. La formación adquirida durante este período, unida al grado de doctor en derecho civil y canónico, le sirvió para entrar al servicio del rey Alfonso V como jurista, hecho que marcaría el posterior desarrollo de su vida. Al servicio del monarca, Alfonso pasó a ser auditor de la Cámara Real, así como canónigo de la Catedral de Lérida, vicario general de la diócesis, párroco de Montoir -en Mallorca- y profesor de derecho canónico y civil de la Universidad de Lérida. En 1419, medió en el conflicto existente entre Alfonso V, Juan de Castilla -primo y cuñado del anterior-, y Juan de Navarra -hermano del primero-. El resultado de las negociaciones realizadas por Alfonso de Borja fue la suscripción, por parte de los tres litigantes, de un acuerdo comprometiéndose a resolver mediante el diálogo los futuros enfrentamientos entre los mismos.

El obispado de Valencia

A partir de estos momentos, la carrera eclesiástica de Alfonso de Borja comenzaba a despuntar. Destacó por su actuación como mediador en el conflicto entre Martín V y Clemente VIII, quien se reclamaba como sucesor del antipapa Benedicto XIII, merced a la actuación de Alfonso de Borja, Clemente VIII renunció a su situación de heredero de la Cátedra de Pedro. Este hecho, supuso para Alfonso el nombramiento como Obispo de Valencia -una de las diócesis peninsulares de mayor riqueza-, que le fue concedido -en 1429- por el Papa Martín V como muestra de agradecimiento por sus servicios. En el año 1432, apenas tres años después de su nombramiento como obispo de la diócesis que le vio nacer, fue llamado a Italia como vicecanciller y consejero privado del rey. A partir de estos momento, pasó a residir en Italia de manera continuada, regresando en contadas ocasiones a su tierra natal.

Roma: de Cardenal a Papa

Fue nombrado Cardenal el dos de mayo del año 1444, por el Papa Eugenio IV, quien plasmó así su agradecimiento por haber evitado la asistencia del rey Alfonso V al Concilio de Basilea, asistiendo como representante suyo el propio Alfonso de Borja. De este modo, nuestro protagonista logró materializar el salto clave de su carrera, pasando a residir, a partir de esos momentos en Roma, sin volver a ver jamás su Valencia natal. Una vez integrado en la Curia romana, su destacada formación como jurista -fruto de los inicios de su carrera en Lérida- ligada a la vida austera por la que se caracterizó, constituyeron los dos pilares básicos sobre los cuales se asentaron el respeto y la confianza de buena parte de los miembros de la Curia. Tras la muerte del Papa Nicolás V, el ocho de abril del año 1455, después de tan sólo cuatro días de deliberación del cónclave, se dio a conocer el nombramiento de Alfonso de Borja como nuevo pontífice, pasando a tomar el nombre de Calixto III.

Calixto III, el nuevo pontífice

El pontificado de Calixto III se caracterizó principalmente por su constante atención a la conquista de Constantinopla, hecho que él mismo manifestó ya en su primera declaración de intenciones como nuevo pontífice. Paralelamente, Calixto III procedió a materializar la canonización de su paisano Vicente Ferrer, quien -según la tradición- había predicho que Alfonso de Borja sería Papa y que le elevaría a él a los altares. Así mismo, Calixto III inició la rehabilitación de la doncella de Orleans, que posteriormente pasaría a ser conocida como Juana de Arco, la cual había sido condenada por un tribunal eclesiástico como bruja, lo que le supuso la condena a la hoguera.

Durante el tiempo que duró su breve pontificado, Calixto III llamó a Roma a numerosos familiares suyos, así como a un buen número de compatriotas. En el Colegio Cardenalicio, dio cabida a dos de sus sobrinos, Rodrigo de Borja -quien llegaría a ser elegido Papa con el nombre de Alejandro VI– y Luis Juan; de ellos dos, Rodrigo pasaría a ser vicecanciller de la Iglesia Romana, hecho este en plena concordancia con la costumbre de rodearse de personas de confianza -especialmente ligadas por vínculos familiares- situadas en los puestos de mayor importancia. En este sentido, Rodrigo de Borja, demostró que un vicecanciller no necesita de la existencia a vínculos de sangre para ejercer sus funciones de manera satisfactoria, lo que le permitió permanecer en su puesto durante cinco pontificados distintos, estos es, treinta y cinco años consecutivos. El día seis de agosto, celebración de la Transfiguración del Señor, del año 1458, fallecía Calixto III, siendo sucedido por Pío II.

Bibliografía

  • SCHÜLLER PIROLI, S.: Los papas Borgia. Calixto III y Alejandro VI. Valencia: Alfons el Magnànim, 1991.
  • VVAA.: Els temps dels Borja. Valencia: Generalitat Valenciana. Serie Minor nº 39, 1996.

MNMR

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  • MNMR

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