Francisco Martínez de la Rosa (1787-1862)

Francisco de Paula Martínez de la Rosa Berdejo Gómez y Arroyo (Granada, 10 de marzo de 1787 – Madrid, 7 de febrero de 1862) fue un poeta, dramaturgo, político y diplomático español.

Biografía

Este catedrático, de Filosofía Moral por la Universidad de Granada (1808) se sumó a las filas de los revolucionarios liberales durante la Guerra de la Independencia (1808–1814) y fue uno de los diputados de las Cortes de Cádiz que aprobó la Constitución de 1812. Por ello, fue encarcelado tras el regreso de Fernando VII y el restablecimiento del absolutismo.

Recuperó la libertad durante el Trienio Liberal (1820–1823), en el cual asumió el liderazgo de la rama más moderada de los liberales (los «doceañistas») frente a la mayoría de «exaltados», e incluso encabezó el gobierno como ministro de Estado en 1822.

Su gabinete estuvo compuesto por José María Moscoso de Altamira (Gobierno), Diego Clemencín (Ultramar), Nicolás María Garelli (Justicia), Felipe Sierra Pambley (Hacienda), Luis María Balanzat de Orvay y Briones (Guerra) y Jacinto de Romarate (Marina).

Tras la Sublevación de la Guardia Real en julio de 1822, presentó su dimisión, la que le fue aceptada finalmente en agosto. Tras su caída, la situación se radicalizó.

Por un lado asumía el gobierno el sector de los exaltados mientras que por otro Fernando VII veía fracasar sus intentos de recuperar el poder absoluto y decidía recurrir a la intervención extranjera, la que se haría efectiva con la intervención del ejército francés de los Cien Mil Hijos de San Luis, bajo los auspicios de la Santa Alianza, restableciendo la monarquía absoluta en España en octubre de 1823.

Francisco Martínez de la Rosa. Fotografía

Francisco Martínez de la Rosa. Fotografía

La viuda de Padilla, por Francisco Martínez de la Rosa

La viuda de Padilla, por Francisco Martínez de la Rosa

La consiguiente reacción absolutista durante la Década Ominosa (1823–1833), lo obligó a exiliarse en Francia y acabó de conducirlo a una postura ideológica ecléctica, inspirada en el liberalismo doctrinario de Guizot: en lo sucesivo defendería un liberalismo muy moderado que sirviera para una transacción con la monarquía y con los partidarios del absolutismo. Fue esa postura centrista la que llevó a la regente María Cristina a llamarlo para formar gobierno en 1834–1835.

En aquel periodo crucial, Martínez de la Rosa puso en pie un régimen de monarquía limitada con el primer Parlamento bicameral de la historia de España, reflejado en el Estatuto Real de 1834. Buscando el apoyo de la opinión liberal a la causa de Isabel II contra las pretensiones al trono de don Carlos, Martínez de la Rosa decretó la amnistía para los liberales encarcelados durante el periodo absolutista; pero, siempre en posiciones centristas, intentó también humanizar la guerra declarada contra los carlistas.

Francisco Martínez de la Rosa retratado en Los Poetas contemporáneos por Antonio María Esquivel 1846 - Museo del Prado, Madrid

Francisco Martínez de la Rosa retratado en Los Poetas contemporáneos por Antonio María Esquivel 1846 – Museo del Prado, Madrid

Su moderación fue sobrepasada enseguida por las aspiraciones radicales de las liberales exaltados, que llevaron al gobierno a líderes progresistas como Mendizábal e impusieron modelos constitucionales más abiertamente liberales (1836).

En lo sucesivo, Martínez de la Rosa sería uno de los inspiradores de la formación del Partido Moderado, que había de presidir largos periodos de la vida política española, representando el ala conservadora del liberalismo, sobre la que descansó el reinado de Isabel II.

Él mismo fue diputado, embajador en París y en Roma, presidente del Consejo de Estado, ministro de Estado (1844–1846 y 1857–1858) y presidente del Congreso (1851, 1857 y 1860).

Como escritor se inscribió en la línea de la primera generación del Romanticismo; destacó sobre todo en el terreno dramático (La conjuración de Venecia, 1834), aunque también practicó la poesía y el ensayo (El espíritu del siglo, 1851).

Su prestigio intelectual le llevó a formar parte de las Reales Academias de la Lengua (que presidió de 1839 a 1862), de la Historia, de Bellas Artes y de Jurisprudencia, así como a ser presidente del Ateneo de Madrid.

Obras

Dramas

  • La viuda de Padilla (1812, Cádiz)
  • Lo que puede un empleo (1812, Cádiz) Comedia satírica.
  • La niña en casa y la madre en la máscara (1815)
  • Los celos infundados o el marido en la chimenea (1824)
  • Morayma (1815) Tragedia. (1.ª ed. París, Didot, 1829)
  • Edipo (1829)
  • La conjuración de Venecia (1830)
  • Aben Humeya o la rebelión de los moriscos (1836)
  • La boda y el duelo (1839)
  • El español en Venecia o La cabeza encantada, comedia.
  • Amor de padre, drama histórico. (1849)

Novelas históricas

  • Hernán Pérez del Pulgar, el de las hazañas. Bosquejo histórico. (Madrid, Imprenta de Jordán, 1834).
  • Doña Isabel de Solís, reyna de Granada. (1837)

Lírica

  • Zaragoza: poema, Londres 1811.
  • Poesías. Madrid, 1833
  • Poética, Tortosa 1843

Ensayos

  • Espíritu del siglo. (1835, 1836, 1838)
  • Bosquejo histórico de la política de España en tiempos de la dinastía austriaca. Madrid 1856
  • La moralidad como norma de las acciones humanas. Madrid, 1856

Educación

  • Libro de los niños, primera edición 1839.

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©Andrés Cifuentes

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